¿Las vacunas son seguras?

Para responder mejor a la pregunta, lo primero que hay que definir es a qué nos referimos cuando decimos “seguras”. Si al decir “seguras” queremos decir libre de todo riesgo, entonces las vacunas no son 100% por ciento seguras. Como todo medicamento, las vacunas tienen efectos secundarios mínimos, tales como dolor, sensibilidad o enrojecimiento del área de la inyección. Algunas vacunas pueden producir efectos secundarios que son muy inusuales pero de gravedad.

Todo lo que pongamos en nuestro cuerpo como vitaminas, medicamentos y/o antibióticos puede producir efectos secundarios. Incluso las actividades más habituales se pueden relacionar con riesgos. Ejemplo de ello son los cinturones de seguridad. Es posible que en un accidente de carros un cinturón de seguridad pueda causar alguna lesión menor, como puede ser un hematoma. Pero al comparar el riesgo de llevar puesto el cinturón de seguridad versus no usarlo si ocurre un accidente de carros, la decisión de usar cinturón de seguridad es bien fácil. Asimismo, para cada una de las vacunas recomendadas, los beneficios superan los peligros.

¿Por qué los adultos deben vacunarse?

Los adultos necesitan vacunarse por lo siguiente:

  • Para reforzar la inmunidad. Algunas vacunas no proporcionan inmunidad para toda la vida. Existen enfermedades en los adultos cuya prevención requiere dosis adicionales en la edad adulta. Ejemplo de ellas son el Tétano, la Difteria y la Tosferina.
  • Para la protección contra enfermedades que no se han contraído anteriormente. Ejemplo de ello es la Varicela, dado que los adultos que contraen Varicela tienden a enfermarse más, es importante que aquellos que no la han padecido se vacunen.
  • Para protegerse contra los virus que cambian. Algunos virus se adaptan a su entorno a modo de “supervivencia”, de manera que las versiones anteriores de la vacuna dejan de ser eficaces para proteger contra la enfermedad. Un ejemplo de este tipo es la vacuna contra la Influenza o Gripe. Que tiene que inyectarse anualmente.
  • Para la protección contra enfermedades que pueden infectar a grupos de edades específicas. Un ejemplo es la vacuna antineumocócica porque afecta principalmente a niños menores de 2 años, a personas con deficiencias en el sistema inmunológico y a las personas de edad avanzada. Dado que no existía una vacuna disponible cuando la mayoría de las personas hoy adultas eran niños y la susceptibilidad aumenta a partir de los 65 años, es recomendable la aplicación de la vacuna en personas dentro de este grupo de edad. También se recomienda aplicar esta vacuna en algunos adultos con enfermedades relacionadas con deficiencias inmunitarias específicas.
  • El virus de la Varicela vive silenciosamente en el sistema nervioso, puede reactivarse y provocar Herpes Zoster o Culebrilla en cualquier momento. Esto ocurre con mayor frecuencia al el sistema inmunológico de una persona de una persona debilitarse a causa de otras enfermedades, tratamientos o envejecimiento. Este es el motivo por el cual la vacuna contra la culebrilla se recomienda para todos a partir de los 60 años de edad.

¿Las vacunas debilitan el sistema inmunológico?

No. Pero a veces las infecciones provocadas por virus naturales pueden debilitarlo. Por ejemplo, las personas que contraen el virus de la Influenza o Gripe corren el peligro de presentar una neumonía bacterial grave. Además, las personas que contraen el virus de la Varicela corren el riesgo de presentar infecciones graves de la piel o padecer ceguera. Las bacterias y los virus que se componen las vacunas son versiones muy atenuadas de las bacterias o los virus naturales, éstos no debilitan el sistema inmunológico.

¿Las personas alérgicas al huevo pueden vacunarse?

Posiblemente las vacunas contra la Influenza o Gripe contengan suficientes cantidades de del huevo para provocar una reacción alérgica. Las personas que son alérgicas al huevo, que tienen un alto riesgo de contraer una infección provocada por el virus de la Influenza o Gripe, pueden aplicarse la vacuna contra la Influenza o Gripe a través de métodos de administración especializados. Oriéntese con su especialista de salud para obtener mayor información.

¿Continuamos necesitando vacunas?

Si. En el caso de las enfermedades comunes como lo son la Varicela, la Tosferina o el Neumococo, si decide no vacunarse, se arriesga a contraer una infección natural. Anualmente cientos de miles de personas contraen Tosferina y algunos mueren a causa de esta enfermedad. Por lo tanto, es importante colocarse la vacuna.

Cronograma de Vacunación de Adultos 

Edad

Vacunas Requeridas

Menor de 60 años
  • Influenza o Gripe. Anualmente
  • Tdap: Una sola aplicación, y Td, cada 10 años
  • Inmunidad a SPR y varicela

 

 

60 años o más
  • Herpes Zoster o Culebrilla: 1 dosis
  • Influenza o Gripe: Anualmente
  • Tdap:  una sola aplicación, y Td, cada 10 años
65 años o más
  • Neumococo (Pulmonía): 1 sola dosis de las dos vacunas antineumocócicas (PCV 13 y PPV23)
  • Herpes Zoster o Culebrilla: toda personas que hayan padecido varicela, aun si sufrieron culebrilla anteriormente
  • Influenza o Gripe: una vacuna anual cada temporada
  • Tdap: una sola dosis seguida de su sucesivo refuerzo Td cada 10 años
  • Hepatitis B (2 dosis): si su médico la recomienda
  • Hepatitis A (3 dosis): solo si viaja a alguna zona de alto riesgo