Entrevista a la Dra. Iris Cardona

Por Johanny Rodríguez Alcalde

 

“Es de suma importancia crear conciencia en la población adulta, de que mediante las vacunas se pueden prevenir un sinnúmero de complicaciones en la salud, que pueden ser causadas por la Culebrilla, el neumococo, la Difteria, el tétano y la Influenza”. De esta manera demarca la Dra. Iris Cardona, Infectóloga Pediátrica, la importancia de que todos los adultos reciban los refuerzos de las vacunas diseñadas para combatir estos virus que podrían llegar a ser mortales, si nos atacan en la edad madura.

 

La Infectóloga nos cuenta que en el pasado se pensaba que las vacunas estaban  diseñadas solo  para proteger a los niños desde sus primeros años de vida, específicamente antes de los cinco años, cuando su sistema inmune es más vulnerable. Sin embargo, se ha comprobado que ciertas vacunas pierden su efectividad en nuestro organismo a través de los años, por lo que es necesario aplicar ciertos refuerzos para evitar enfermarnos. “A mayor edad, específicamente personas mayores de 50 o 65 años su sistema inmunológico se va debilitando, aparecen lo que son las enfermedades crónicas, y la probabilidad de complicaciones si te da una neumonía, aumenta con la edad, y tenemos una manera de evitar que esto pase y es vacunándonos”, aclara.

 

La vacunación en adultos ha cobrado tanta importancia que desde hace algunos años, existe una recomendación específica de cuales son las vacunas que los las personas mayores deben aplicarse o reforzar cada cierto tiempo. “Una de ellas es el refuerzo de tétano difteria, otra es la vacuna de la influenza, que se debe aplicar todos los años. Además, existen otras condiciones hablando específicamente de la Culebrilla causada por el virus de Zóster que puede tener muchas complicaciones si se desarrolla y ahora hay una vacuna que puede evitar que eso ocurra”, apunta Cardona.

 

Grupos de riesgo

La vacuna contra la culebrilla causada por el virus del Zóster, es específica para pacientes mayores de 60 años de edad. “Pero aquellos que tuvimos varicela en la niñez, tenemos cierta probabilidad de que el virus de la varicela se haya quedado inactivo o dormino en el organismo y este virus se puede reactivar. No sabemos que detona la reactivacion de este virus, pero cuando se reactiva aparecen leciones localizadas en el cuerpo, lo que se llama un  dermatomo”, explica.

 

De igual manera, cada 10 años los adultos deben recibir el refuerzo de la vacuna de Tétanos y Difteria, por que la inmunidad se reduce con el tiempo. La especialista también acentuó que la tosferina es una enfermedad sumamente contagiosa y fatal para los niños pequeños. Esta vacuna esta incluida en la formulación de la vacuna contra el tétano y la difteria. Es de suma importancia, porque todo adulto que vaya a estar en contacto con un bebe debe aplicársela para evitar el contagio del infante. Los adultos actuamos como agentes de transmisión, por lo que debemos estar vacunados para proteger a nuestros pequeños.

 

Los adultos mayores de 65 años por su parte, se deben vacunar contra la pulmonía, que es una vacuna contra el virus llamado neumococo. “Todo paciente adulto necesita una dosis, principalmente a partir de esta edad. En adultos que padecen enfermedades del pulmón  crónicas, como asma, bronquitis o enfisema, los fumadores de cigarrillos, pacientes renales o con el sistema inmunológico comprometido, todas deben vacunarse antes de llegar a los 65 años de edad” enfatiza.

 

En términos generales, existen directrices específicas CDC, para que todas las personas se apliquen la vacuna contra la Influenza todos los años, con énfasis en los niños pequeños y las mujeres embarazadas. “Asimismo,  los adultos mayores de 50 años, ya que después de esa edad tienden a aparecer la mayoría de las enfermedades del corazón, la diabetes y las enfermedades renales. En estas edades la enfermedad podría llegar a ser mortal. Personas con Diabetes, enfermedad pulmonar crónica, los pacientes cardiacos, también pertenecen a este grupo en riesgo” precisa.

 

Prevenibles pero mortales

“Según datos del CDC, se estima que hay como un millón de casos de episodios de Culebrilla al año. El virus tiende a reactivarse a partir de los 65 años de edad. Y a mayor edad aumenta la probabilidad de que esto ocurra. Uno de cada tres adultos que tuvo varicelas en le pasado puede desarrollar Culebrilla en algún momento de su vida adulta, siendo más frecuente después de los 60 años de edad” expone Cardona.

 

Asimismo, se reportan sobre 175 mil, hospitalizaciones en pacientes adultos como resultado de una pulmonía o neumonía por neumococo. Por su parte, el tétano y la difteria son enfermedades mortales, un paciente que contrae tétano es poco probable que sobreviva, ya que, unque no es una enfermedad común en los Estados Unidos, si es una enfermedad mortal. “No se ven tantos casos, los que vemos son en adultos mayores de 65 años, que no se han aplicado sus refuerzos cada 10 años como corresponde” denuncia.

 

¿Donde puedo vacunarme?

Existen instrucciones recientes del gobierno federal para Puerto Rico, para que todas las personas adultas beneficiarias del plan de salud del gobierno Mi Salud, deben recibir las vacunas en centros y clínicas de vacunación. Esta directriz aplica también para las personas adultas que no cuentan con un seguro médico.

 

Las personas que cuentan con un seguro privado, deben comunicarse con su proveedor y asegurarse de que estas vacunas están incluidas en su cobertura y preguntar donde puede recibir sus refuerzos y nuevas vacunas.