Entrevista a la Dra. Iris Cardona, Infectóloga Pediátrica

Por: Johanny Rodríguez Alcalde

Las vacunas específicas que necesitas como adulto dependen de factores como la edad, estilo de vida, afecciones de alto riesgo, destinos y tipo de lugares a donde viajas y vacunas anteriores. A lo largo de la vida adulta, necesitarás aplicarte vacunas y refuerzos para adquirir inmunidad y protegerse contra un sinnúmero de enfermedades, a continuación abundamos sobre algunas de ellas.

 

Culebrilla (herpes zóster)

La culebrilla también es conocida como herpes zóster. Causa un sarpullido con ampollas doloroso que puede durar de 2 a 4 semanas “Algunas personas pueden presentar dolor intenso en los nervios, el cual puede prolongarse por meses y hasta por un año después de que el sarpullido desaparezca”, informa la doctora Cardona. Nos explica que este dolor crónico se le conoce como neuralgia postherpética (PHN, por sus siglas en inglés) y que es la complicación más común de la culebrilla. Los adultos mayores son más propensos a presentar PHN.

“La culebrilla es causada por el virus de la varicela zóster (VZV). Este es el mismo que causa la varicela. Es una reactivacion del virus de la varicela, si tuviste varicela en el pasado, el VZV se encuentra en tu cuerpo. Por razones que no se conocen del todo, este virus se puede reactivar años más tarde y causar culebrilla” expone la especialista.

La vacunación es la única manera de reducir el riesgo de contraer culebrilla y PHN. Los adultos de 60 años de edad o más pueden recibir una dosis única de la vacuna contra la culebrilla.

 

La neumonía

“La neumonía es una infección pulmonar, causada generalmente por un microbio o bacteria se llama neumococo, y es la segunda causa más común de muerte, de una enfermedad infecciosa que se puede prevenir mediante una vacuna” inicia. Esta infección pulmonar que puede causar una enfermedad leve o grave en personas de todas las edades. Ciertas personas tienen mayor probabilidad de contraer neumonía. Esto incluye, adultos de 65 años o mayores y personas de 64 años que padecen una afección subyacente (tal como la diabetes o el VIH/SIDA) y las personas de 19 a 64 años que fuman o padecen asma corren mayor riesgo de contraer neumonía.

“Si la presentación de este virus es meningitis, la mortalidad aumenta. Así como, la probabilidad de complicaciones que duren toda la vida como problemas neurológicos y de sordera, sobre todo en personas de mayor edad” apunta la doctora.

La neumonía se puede prevenir con vacunas. Adoptar buenas prácticas de higiene también puede prevenir las infecciones respiratorias. Además, puede reducir el riesgo de contraer neumonía limitando la exposición al humo de cigarrillo y al tratar y prevenir enfermedades como la diabetes y el VIH/SIDA.


Tétano y Difteria

“El tétanos es una infección causada por bacterias. Cuando la bacteria del tétanos entra al cuerpo, produce una toxina, o veneno, que causa contracciones musculares dolorosas. La infección causada por el tétanos afecta principalmente el cuello y el abdomen. A menudo los músculos de la mandíbula y del cuello se contraen, haciendo difícil poder abrir la boca y tragar. El tétanos también puede causar problemas respiratorios, espasmos musculares graves, convulsiones y parálisis” describe Cardona. La recuperación total puede demorar meses. Si no se recibe tratamiento, puede ser mortal.

El tétanos se diferencia de otras enfermedades prevenibles con vacunas por el hecho de que no se transmite de persona a persona. “Esta bacteria que tiene la capacidad de formar unas esporas que propicia que se mantenga viva en el medio ambiente. La bacteria se encuentra comúnmente en la tierra, el polvo y el estiércol, en las heces fecales de ciertos animales, en materiales como la manera los tallos de las plantas, en las espinas de las rosas. De manera grafica, puede haber tétano en el patio de tu casa” especifica. Por lo que si no tenemos nuestros refuerzos al día, ya que la bacteria entra al cuerpo a través de la piel abierta, por lo general de cortadas o heridas punzantes.

“Esta enfermedad que se ha logrado controlar, gracias a que vacunamos a la población desde los dos meses de edad. El ultimo refuerzo se le aplica a los adolescentes aproximadamente a la edad de 11 años, de ahí en adelante cada 10 anos los adultos debe vacunarse”, aclara la doctora.

 

Difteria

La difteria es una enfermedad altamente contagiosa, se propaga a través de las gotitas respiratorias, como las que se producen con la tos o los estornudos, de una persona infectada o de alguien que porte la bacteria pero que no tenga ningún síntoma.

“La bacteria infecta más comúnmente la nariz y la garganta. La infección de garganta produce una seudomembrana o cubierta de color gris a negro, dura y fibrosa que puede obstruir las vías respiratorias y provocar un paro respiratorio que puede llevar a la muerte”, alerta la especialista.

Debido a la aplicación rutinaria de las vacunas DTP en la infancia, la difteria ahora es poco común en muchas partes del mundo. En los Estados Unidos, se presentan menos de 5 casos al año.

 

Influenza

La mejor manera de protegerse contra la influenza es ponerse la vacuna en cada temporada de influenza. La influenza (gripe) es una enfermedad respiratoria contagiosa que puede causar complicaciones graves, requerir de hospitalización e incluso provocar la muerte.

“La influenza es la primera causa de muerte en Estados Unidos por una enfermedad infecciosa que se puede prevenir con una vacuna. La recomendación es que todas las personas a partir de los seis meses de nacidos se vacunen todos los años”, acentúa la Infectóloga.

“Aunque es un virus muy común, que en Estados Unidos y en países templados se ve por época, en países tropicales como Puerto Rico, se puede ver Influenza todo el año. La razón por la cual vacuna se debe aplicar todos los años, porque cada cierto tiempo el virus circula de manera diferente y la vacuna se va adaptando a estos cambios” concluye.