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Si tuviste varicela, pudieras padecerla.

 Por Dra. Vanessa Olivo Echavarry

El Nuevo Día/ Salud al Día

9 de junio de 2014

Si tuviste varicela, pudieras padecerla.

Cualquier persona que ha tenido varicela, incluyendo niños, podría tener culebrilla, enfermedad también conocida como herpes zóster. Sin embargo, el riesgo de la enfermedad aumenta con la edad. Cerca de la mitad de los casos de culebrilla se presentan en hombres y mujeres de 60 años o más. 1 de cada 3 personas en los Estados Unidos presentará culebrilla, lo que representa un millón de casos anualmente.

 ¿Quiénes están en riesgo?

Las personas con problemas de salud que afecten el sistema inmune también tienen un riesgo mayor de presentar culebrilla entre los que podemos mencionar las que tienen algunos cánceres, como la leucemia o el linfoma, y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), así como las personas que reciben medicamentos inmunosupresores como los corticosteroides y los que se utilizan después de un trasplante de órganos. Por lo general, las personas solo tienen culebrilla una vez en la vida, pero una persona puede tener episodios repetidos de esta enfermedad.

 ¿Qué causa la culebrilla?

La culebrilla es causada por el virus de varicela zóster (VVZ), el mismo que produce la enfermedad de la varicela. Después de que una persona se recupera de la varicela, el virus se mantiene latente (inactivo) en el cuerpo. Este virus se puede reactivar años después y causar culebrilla. El herpes zóster no es causado por el mismo virus que causa el herpes genital, la enfermedad de transmisión sexual.

 Síntomas

La culebrilla o herpes zóster, por lo general, empieza como un sarpullido doloroso en un solo lado del cuerpo. El sarpullido forma ampollas sobre las que se forman costras entre los 7 y 10 días para desaparecer entre 2 y 4 semanas. Antes de que aparezca el sarpullido, se presenta dolor, picazón y cosquilleo en el área donde se presentará. Esto puede suceder entre 1 a 5 días antes de que se manifieste el sarpullido. Puede incluir: fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, malestar estomacal.

 Contagio y prevención

La culebrilla o herpes zóster no se puede transmitir de persona a persona. El virus que causa la culebrilla puede ser propagado por una persona que tenga el herpes zóster activo a una persona que nunca ha tenido varicela. En dichos casos, a la persona expuesta le puede dar varicela, pero no culebrilla. El virus se propaga mediante el contacto directo con secreciones de las ampollas del sarpullido. La vacuna para la culebrilla está recomendada para usarse en personas mayores de 60 años de edad para prevenir la enfermedad y, por ende, sus complicaciones.

 La autora es consultora de enfermedades infecciosas en el Doctors’ Center Hospital, en Manatí.

Enlace: http://www.elnuevodia.com/culebrillamasalladeerupcionesdolorosas-1789970.html